El husky siberiano es una raza de perro de trabajo originaria del noreste de Siberia (Chukotka, Rusia). Esta raza presenta un acusado parecido con el lobo. Originalmente fue criado por la tribu chukchi, en la que se utilizaba como perro de compañía para pastorear a los ciervos, tirar de los trineos y mantener calientes a los niños; en la actualidad se encuentra en muy diversas zonas del mundo.
Perros energéticos y atléticos, normalmente tienen un manto grueso doble que puede ser gris, negro, rojizo-cobre o blanco. Se les reconoce por sus ojos de color azul pálido, aunque pueden tener también ojos marrones, verdes, azules intensos e incluso amarillos. Frecuentemente tienen los ojos de colores diferentes, anomalía conocida como heterocromía. También padecen uveítis de forma más usual que otras razas.
Extremidades
Cuando el perro está parado y visto desde el frente, los miembros se observan moderadamente separados, paralelos y rectos. Los huesos son sustanciosos pero nunca pesados. La longitud del miembro desde el codo hasta el suelo es ligeramente mayor que la distancia desde el codo hasta la punta de la cruz. Los espolones de los miembros anteriores pueden ser extirpados.
Hombros y brazos
Escápula bien colocada hacia atrás. El brazo es ligeramente oblicuo hacia atrás desde la punta del hombro hasta el codo y nunca es perpendicular al suelo. Los músculos y ligamentos que tienen los hombros unidos a la caja torácica son firmes y bien desarrollados.
Codos
Cercanos al cuerpo y sin desviaciones hacia afuera o hacia adelante
Articulación del carpo
Fuerte, pero flexible.
Metacarpos
Vistos de lado están levemente inclinados.
Miembros posteriores
Cuando el perro está parado y visto desde atrás, los miembros posteriores están moderadamente separados y son paralelos. Si existen espolones, deben ser extirpados.
Muslo
Muy musculoso y poderoso.
Rodilla
Rectangulada.
Articulación tibio-tarsiana
Bien definida y colocada abajo cerca del suelo.
Patas
Ovalados, sin ser largos. Son de tamaño mediano, compactos y bien cubiertos de pelo entre los dedos y las almohadillas. Estas últimas son duras y bien acojinadas. Cuando el perro adopta la postura natural, los pies no muestran desviaciones hacia afuera o hacia adentro.